¿Entiendes, por el
ejemplo anterior, la importancia de una coma?
Poner una coma en su
lugar, usar adecuadamente los dos puntos, saber cuándo utilizar el paréntesis
o los guiones es cosa de lógica, de observación y de práctica. Probablemente
también de sensibilidad.
Como quiera que sea, no es
difícil; el lenguaje tiene un ritmo natural que hace que te detengas un poco o
un poco más, que te obliga a hacer inflexiones, a manifestar énfasis, etc. y
todo esto puede y debe expresarse por escrito. Fíjate en el ejemplo siguiente:
"Hace muchos años, cuando salí de la secundaria, trabajé un tiempo en
un hotel; era un lugar amplio y fresco -la gente lo llamaba "la casa del árabe"-
a donde iban los viejos del pueblo a tomar café. Un día, estando yo en
..."
Si leemos con atención
este pequeño texto podemos darnos cuenta de que las comas, los guiones, las
comillas, el punto son elementos naturales de nuestro lenguaje o, más
exactamente, de nuestra manera de hablar. Si bien se mira, así hablamos.
Puedes mejorar mucho si
utilizas el ejercicio anterior de dos maneras: